En el 2008 comenzó una grave crisis económica, en el 2009 comenzó a notarse en nuestro país y fue dos años después cuando las políticas del Partido Popular se dejaron ver, unas políticas cuyo fin último era acabar con el paro sobre todo el juvenil y que el término tan conocido como "generación perdida" acabara desechándose. Cada vez más los organismos internacionales exigían un cambio en los modelos productivos (pasar del ladrillo a la sociedad del conocimiento), y cada vez más España reducía la inversión en investigación científica.
La ciencia española se hunde poco a poco, aparece un panorama apocalíptico de daños irreparables que traerá consigo graves consecuencias, y es que los gastos internos en investigación y desarrollo han descendido bruscamente quedándose en el 2013 en 1.24 % respecto al gasto del PIB. La inversión española en innovación supone el 1,33% del PIB y se aleja cada año más del 2% que destina de media la Unión Europea. ¿Cuáles son las consecuencias directas?
Menos becas para investigadores y falta de liquidez para proyectos científicos y tecnológicos. Pero no sólo estamos hablando de becas, sino que hablamos de dinero que puede salvar vidas, dinero que se destinaría para la investigación en curas de enfermedades, dinero que se destinaría para que millones de jóvenes con grandes ideas y mentes pudieran invertir en distintas investigaciones y así no tener que marcharse a probar suerte fuera de su casa. Mientras otros países como Francia o Alemania tienen una consolidada comunidad de científicos profesionales, en España se produce un descenso dramático de la capacidad operativa de los centros de investigación y hacen peligrar muchos proyectos, pero lo más grave de todo es que está en juego el primer relevo generacional en la ciencia española, donde todos aquellos becarios precarios o todos aquellos afortunados con amplios conocimientos continúan en busca de su suerte fuera de sus casas, continúa la fuga de cerebros.
Hay que contemplar las actividades de I+D+i desde una perspectiva general, consciente de que los resultados no responden a una lógica lineal sino que son fruto de múltiples formas de interacción entre todos los agentes del Sistema. Hay que defender todo esto puesto que el progreso científico y tecnológico será una parte indiscutible para el progreso social. Y es por todo ello por lo que hace falta una búsqueda de soluciones orientadas a resolver los principales retos de la sociedad española, que coinciden, en buena medida, con los grandes retos mundiales.
Una mayor ayuda en estos sectores, un mayor gasto en I+D+i, un mayor número de personal contratado y una mayor oferta de becas y ayudas para todas aquellas personas que se ven obligadas a marchar para poder demostrar sus dotes y poder ayudar. Es necesario un reparto distinto para poder acabar con esa generación perdida y esa fuga de cerebros porque recortando en ciencia y reduciendo el número de investigadores en nuestro país lo único que logramos es hipotecar un poco más nuestro ya complicado futuro.
Una mayor ayuda en estos sectores, un mayor gasto en I+D+i, un mayor número de personal contratado y una mayor oferta de becas y ayudas para todas aquellas personas que se ven obligadas a marchar para poder demostrar sus dotes y poder ayudar. Es necesario un reparto distinto para poder acabar con esa generación perdida y esa fuga de cerebros porque recortando en ciencia y reduciendo el número de investigadores en nuestro país lo único que logramos es hipotecar un poco más nuestro ya complicado futuro.



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